|
El Teatro
en Venezuela Hoy Pt. 1
|

Mención:
Malabarista
|
Henry
MacCarthy

La crisis económica ha signado el
movimiento teatral desde siempre. Si bien es cierto que el país está peor
que nunca, en Venezuela siempre se ha hecho teatro con las uñas. Con
algunas excepciones -durante la Venezuela Saudita cuando unos pocos grupos
se beneficiaron de la bonanza económica- el hacedor de teatro no sólo
actúa, dirige o diseña, sino también construye la escenografía, hace la
publicidad, administra, barre, plancha y cose; no necesariamente por
vocación sino por necesidad.
La infraestructura es inestable y así como hoy una compañía tiene sede,
tal vez mañana no tenga dónde ensayar ni guardar el vestuario. Esta
situación a generado un caos que ha pasado a ser parte fundamental de la
conciencia colectiva en el medio teatral. Es una constante entre las
diferentes agrupaciones. Es el vínculo que une al medio y lo purifica,
porque quien no asume este caos simplemente no puede hacer teatro. Esto no
quiere decir que el teatro venezolano este en caos, todo lo contrario, el
creador ha asumido el caos como parte intrínseca de su proceso y ha
transformado el obstáculo en motor propulsor de energías creativas. Sin
embargo, el momento que atraviesa el país ha rebasado los límites y ha
colocado al teatro venezolano en una situación sumamente delicada.
Bajo esta premisa, nace la idea de hacer esta serie de reportajes sobre
el teatro en Venezuela visto por sus protagonistas. ¿Quiénes son los
creadores? ¿Qué se está montando en los escenarios nacionales? ¿Por qué se
hace Teatro en Venezuela? ¿Cuáles son las inquietudes estéticas y
conceptuales del quehacer teatral y los obstáculos y logros de esta
manifestación artística? ... Mi papel es el de moderador desde el exilio
voluntario, aunque soy producto del mismo medio en el cual crecieron los
entrevistados cuando éramos parte de “la generación de relevo”. Cuando
éramos llamados con cierto tono despectivo: “los jóvenes actores” o los
“jóvenes directores” o hasta “la generación boba”, como dijo un ex-decano
de la
Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Hoy
ellos son el Teatro Venezolano, aquí está su historia…
Diana Peñalver: El Poder de la Insistencia
Diana Peñalver es una mujer de teatro en el sentido más amplio de la
palabra. Después de conversar con ella por más de tres horas, uno queda
convencido que el movimiento teatral en Venezuela, a pesar de la crisis,
está pasando por uno de sus momentos más interesantes.
Cursó estudios en el Instituto de Formación de Arte Dramático (IFAD),
el Conservatorio de Música “José Ángel Lamas” y la
Escuela de Artes de la UCV. Realizó talleres en el programa de formación del Taller Experimental
de Teatro (TET) del cual pasó a formar parte de su planta estable de
actores. Fue invitada, en tres oportunidades, a los talleres
internacionales del Odin Teatre Laboratorium, dictados por
Eugenio Barba y
Roberta Carreri en Holstebro , Dinamarca.
Su trabajo como actriz incluye la participación en “Ahora seremos
felices, ahora podemos cantar” y “Jacobo o la Sumisión” con el TET;
“Romancero Español, “Sueño de una noche de verano” y “Clitemnestra”, bajo
la dirección de Eduardo Gil; “Rosas rojas, urinarios, rosas”, producción
de la agrupación de danza contemporánea Acción Colectiva; el unipersonal
“Juana o el encanto de las voces” basado en la vida de Juana de Arco y
recientemente “Las Troyanas” montaje dirigido por Stavros Doufexis, en la
Coproducción Grecia-Venezuela del
XIII Festival Internacional de Teatro de
Caracas. A nivel internacional se ha presentado en España, Grecia, Brasil
y Portugal entre otras plazas, al igual que en varias ciudades del
interior del país.
Es directora y fundadora de la compañía “Teatro La Bacante”, agrupación
venezolana con una de las propuestas más sólidas del país, basada en
serios principios estéticos y un riguroso entrenamiento físico que borra
los límites entre el Teatro, la Danza y la Música. El trabajo de Peñalver
implica asumir el Teatro con riesgos, pero de una manera calculada,
pausada y delicadamente estudiada. El tiempo de ensayo es extenso,
comparado con el de otras compañías, y según sus propias palabras, va en
busca y defiende el “teatro más allá del texto”.
Es importante destacar que Peñalver reconoce con absoluta lucidez que
su formación y trabajo creativo están fuera de las convenciones
tradicionales en Venezuela. “Tú mismo te empiezas a creer que eres un
universo, y hay que romperlo, yo me propuse que el grupo que yo iba a
armar tuviese una relación con el medio teatral, que mi grupo por tener un
rigor estético distinto no teníamos por qué no conectarnos con el medio”
comenta Peñalver. Insistiendo en la legitimidad de su trabajo, rompe esa
separación con el medio teatral e institucionaliza el teatro físico en
Venezuela al llevarlo al mainstream nacional.
|

"Medea Material"
Foto: Jesús Sosa
|
El Teatro no es Sólo Texto
Como docente ha dictado talleres para el Teatro de La Sombra, TNJ,
Taller del Actor, Instituto Superior de Danza, los Institutos
Universitarios de Danza (IUDANZA) y Teatro (IUDET) y en el programa de
formación de
La Compañía Nacional de Teatro (CNT) a cargo de la cátedra de
Actuación.
Sin embargo su trabajo como docente y directora está íntimamente ligado
a su compañía “Teatro La Bacante”, con las piezas: “Los Marineritos”
(Primer Premio de la IV Muestra de Teatro para la Ciudad de Caracas,
Fundación José Ángel Lamas y mención especial del Premio Marco Antonio
Ettedgui), “La Luna Sobre El Agua”, “Dicen que nació en Magdala”, (basado
en el relato “María Magdalena o la salvación” de Margarite Yourcenar) y
recientemente “La Casa Rota”, montaje teatral basado en crónicas y relatos
de José Saramago.
Al decantar el lenguaje teatral de Peñalver, es obvio que su trabajo es
producto directo de su entrenamiento. Primero con el TET y posteriormente
con el Odin Teatre. De su experiencia con el Odin, describe la adquisición
de una técnica clara y tangible, con herramientas concretas y especificas,
que a primera vista pueden ser interpretadas como una compleja
mecanización del proceso creativo, donde se corre el riesgo de caer en
códigos indescifrables. No obstante Peñalver, recalca que lo aprendido en
el Odin “es un sistema de trabajo, no una metodología, porque en una
metodología sigues una línea de pasos, en un sistema tienes distintos
principios pero que puedes combinar y darle nuevas formas” Y es así como
el entrenamiento con el Odin confirma su capacidad de desarrollar un
lenguaje propio otorgándole autonomía creativa y la contextualización de
elementos fuera del texto y la dramaturgia. Y es aquí donde radica la
esencia de su oficio y su visión sobre el teatro: “el teatro a través del
cuerpo del actor es posible más allá del texto.”
El lapso de ensayos en el “Teatro La Bacante” comprende un proceso de
entrenamiento y los códigos empleados representan el lenguaje de la
agrupación, pero al asumir el rol de pedagoga en otras instituciones -como
en el programa de formación de La Compañía Nacional de Teatro- Peñalver
menciona la necesidad de adaptar su “sistema” para entrenar actores que
puedan tener la versatilidad necesaria para también asumir propuestas
tradicionales. “El primer año enseñando en la CNT fue un experimento”
-confiesa- “tratando de buscar que lo que aprendieran lo puedan usar en
cualquier tipo de teatro” Con los alumnos de este programa ha dirigido
“Los Suplicantes” y “Romeo y Julieta”.El proyecto ha sido muy exitoso y
actualmente se encuentra en conversaciones con Héctor Rodríguez Manríques
(director de la CNT) para expandir el programa de formación.
En Busca de una Tradición de Reflexión
Al preguntarle cuál es el problema más grave por el cual atraviesa el
teatro venezolano, no vacila en responder que “hace falta un interlocutor
que cree un reservorio teórico de lo que está sucediendo” y añade: “…
es
muy extraño, no sé si el sector teatro en Venezuela es muy disperso, pero
no hay nadie creando la memoria de un arte tan efímero como el teatro, que
es precisamente la función del crítico, y aquí no hay críticos” Asegura
que no es una deficiencia de los institutos de formación, sino producto de
la inexistencia de un espacio de reflexión, fenómeno presente también en
el actual proceso político.
De igual manera, la situación económica la ha llevado a revisar su plan
de trabajo. Perdió la sede del Teatro La Bacante, los subsidios económicos
no se han recibido y en una compañía como la suya -donde los actores deben
entrenar a diario- ha tenido que optar por otras estrategias. “El subsidio
es un decir, entra cuando le da la gana, todavía nos deben tres meses del
año pasado y este año no ha entrado nada (...) antes vendíamos funciones a
las instituciones privadas y aunque este año tenía programado todo el
primer semestre, no pude hacer nada (…) todo fue mermando hasta que se
redujo a un gitaneo buscando espacio para trabajar… igual seguimos
trabajando”.
El futuro del Teatro Venezolano
“En términos artísticos me parece que hay un crecimiento que pudiese
consolidarse en un trabajo estético de muchísima riqueza por la gran
diversidad que existe actualmente”. En parte por el acceso que las
instituciones han dado a grupos emergentes y a las nuevas generaciones, lo
cual ha fortalecido al colectivo teatral. Igualmente afirma que en cuanto
a la formación, la situación es prometedora con el IUDET, el programa de
formación de la CNT y la Escuela César Rengifo. Además celebra que el
público esté respondiendo asistiendo a las salas. En lo económico confiesa
no saber qué le depara el futuro. “En cualquier otro país los logros en
nuestro medio serían reconocidos, pero aquí no hay una estructura de país
que lo acompañe y lo apoye, y es esa la circunstancia real de un país en
quiebra”.
Reflexionando sobre el teatro con el que creció, producto de la
Venezuela Saudita, cuando ella era parte de la “generación de relevo”
comenta: “aún cuando yo era bastante joven en esa época, la sensación
que tengo al recordar, es que muchas de esas personas relevantes en ese
tiempo me hacen mucha falta y hacen mucha falta en el Teatro venezolano
actual. Hacen falta como referencia, como pensadores, escritores y
artistas que crearon el Teatro que pudimos ver y del cual pudimos
nutrirnos. Tienen el mérito de haber conquistado y generado el espacio
donde a diario el Teatro que hacemos sobrevive entre tantas dificultades.
(...) No quiero con ello desmerecer lo que ahora ocurre, para nada,
pero no podemos dejar de lado al mirar lo que fue ese tiempo de auge,
fortalecimiento y ganancia para el Teatro venezolano. Tanto los
precursores que establecieron las bases de esa plataforma, como los
protagonistas de ese tiempo que terminaron de crear nuestro espacio
teatral. A nuestra generación le toca, en medio de tanta dificultad y
controversia luchar para que lo conquistado y generado por ellos no
desaparezca”.
Fiel a sus palabras, estrena este 28 de agosto “Medea Material”de
Heiner Müller con el Teatro La Bacante en el ciclo “Mirando al Espacio
Vacío” en el Ateneo de Caracas. Esta vez, como actriz y co-directora en su
primera co-producción con la agrupación “Escena de Caracas”.
Con este montaje el Teatro La Bacante y Escena de Caracas “apuntan a la
confrontación y a la reflexión sobre lo que está ocurriendo en nuestro
contexto nacional. Para los directores de ambos grupos, Medea Material es
una pieza que revela la situación de hibris en la que están inmersos los
venezolanos, quienes cayeron en la vendeta de un país en contra de una
democracia poco efectiva.”
La pieza estará en cartelera hasta el 14 de septiembre del 2003 en la sala
Horacio Peterson de Caracas, Venezuela.
Dirección: Diana Peñalver y Beto Benites
Elenco: Diana Peñalver, Beto Benites, Irabé Seguías, Madelen Simó,
Valentina Cabrera, Nadeschda Makagonow, María Alejandra Rebolledo, Delbis
Cardona, Marco Suniaga, Israel Moreno y Darwin (Niky) García.
Dinos tu opinión escribiendo a
colaboradores@elnuevocojo.com
|