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¡Mucha Lucha!,
la nueva comiquita de los sábados por la mañana creada por los
fanáticos de la cultura de la lucha libre Eddie Mort y Lili Chin y
producida por Warner Bros.
Animation, es el primer programa de televisión hecho
completamente en Flash. El programa esta dividido en dos
episodios de 11 minutos colmados de chistes que no tienen nada que
envidiarle a Los Simpons
en inventiva, y es rápido, divertido, y salvajemente entretenido.
Lucha sucede en un mundo ficticio donde todos, desde los relojes
hasta el sol, visten mascaras de lucha libre mexicana
"El Santo"-style,
y sigue las aventuras de tres "mascaritas" en entrenamiento. Es una
delicia surreal cargada de ingenuidad, que llama la atención por que
es una mirada a lo que la televisión latina debería ser, y no será
por muchos años.
Los tres protagonistas
principales, Rikochet, Buena Girl y The Flea, estudian y viven de
acuerdo al "Código de Lucha Enmascarada" y los episodios incluyen
desde las referencias más mexicanas hasta comedia de tipo genérico
con títulos como "Anger of Cindy Slam" y
"Mask Mitzvah." Con
personajes latinos saltando entre el español y el inglés, una
comiquita otra vez esta; para una nueva generación y una nueva
minoría, haciendo cosas que la televisión “humana” no puede. O no ha
podido.
¡Mucha Lucha!
también nos hace preguntarnos porque las cadenas de televisión
latinas como Univisión y
Telemundo no pueden producir
algo como esto. Y la respuesta es, por supuesto, dólares.
Para los latinos que hablan
inglés y no son prisioneros del dueto
Univisión-Telemundo,
ver televisión es un asunto sin preferencias. De acuerdo a los
ratings de Nielsen, los
10 programas más vistos por los latinos en Estados Unidos son
exactamente los mismos que los 10 programas más vistos por el
mercado general. En contraste, de los 10 programas más vistos por
los negros norteamericanos, sólo dos son iguales (y uno de ellos el
programa semanal sobre fútbol americano
Monday Night
Football).
Los latinos que dominan el
inglés no ven televisión en español por que la mayoría de ella ha
sido tradicionalmente pobre, llena de novelas o programas cómicos
baratos que le harían fruncir el ceño a cualquiera. Sin embargo, la
mayoría de las agencias publicitarias que sirven el mercado latino
insisten en que la mayoría de los presupuestos publicitarios se
gasten en medios de comunicación en español, diciéndoles a sus
clientes que los latinos prefieren recibir publicidad en su propio
idioma. Ignorando así, al mercado latino pudiente o socialmente en
movimiento o simplemente dejándolo de lado para que sean consumidos
por el mercado general publicitario, con lo cual se aseguran de que
haya poco presupuesto para crear una programación que una persona
acostumbrada a ver televisión en inglés pueda disfrutar.
Vistos por algunos como un
experimento audaz, el canal de
Telemundo hablado en
spanglish llamado
mun2 (o Mundo Dos) es
realmente eso, otro mundo de programación latina. Los espacios
tienen títulos en inglés y presentadores que se mueven entre ambos
idiomas. Cuando más, produce programas como uno que vi recientemente
que era completamente sobre hip-hop, temerariamente aceptando la
cultura afro-americana y el hip-hop como parte de la experiencia
latina en Estados Unidos. Algo así como una versión estilo
MTV de
“Brown”, el influyente libro por Richard Rodríguez.
Pero la programación en
inglés para latinos es una amenaza para las agencias publicitarias
que controlan los presupuestos dirigidos a este mercado. Aunque esta
clase de programación llega a una audiencia joven y bilingüe, esta
desafía el mensaje principal que la mayoría que estas agencias han
utilizado para probar que su existencia es justificada: que los
medios en español son el único camino para llegarle a este mercado.
En realidad, enfocándose
concienzudamente en el mercado en español, puede lesionar un
producto. La película Selena, producida por Moctesuma
Esparza, fue lucrativa porque las mayoría de los latinos supo de
ella (no de lo que se trataba, con lo que estaban bastante
familiarizados) a través de fuentes en el mercado general. El
programa Entertainment Tonight,
por ejemplo, pasó una historia acerca de niñas audicionando para
hacer el papel de Selena cuando era niña, un año antes de que
se estrenara la película. Para
Price of Glory,
la siguiente gran película latina que salió después de Selena,
la distribuidora New Line Cinema
se gastó todo su presupuesto publicitario en los medios en español –
la película fue un fracaso.
El punto es, que los latinos
que van al cine, van a ver las mismas películas que todo el mundo.
Pero aquellos que sólo ven televisión en español, no hacen lo mismo.
Por una razón, hablar sólo el español en los EE.UU. limita la
habilidad de ganar dinero, así que excepto por algunos reductos de
latinoamericanos prósperos en lugares como Florida, no muchos
latinos que no hablan inglés tienen lo que se llama un ingreso
desechable.
Mientras los latinos
bilingües, tanto en San Antonio, como en el Bronx o Miami,
sintonizan Entertainment Weekly
en vez de, vamos a decir,
People En Español, es más posible que lean acerca de y vayan a
ver
My Big Fat Greek Wedding que
Tortilla Soup.
Entonces, ¿Dónde pondrías tu
presupuesto publicitario? Si respondiste
Entertainment Weekly,
definitivamente no trabajas en una agencia publicitaria.
Tratando
¡Mucha Lucha!
como un programa normal de televisión, uno por demás, muy bueno, que
sucede que sólo lo protagonizan minorías, el equipo de promoción la
Warner Brothers ha
descubierto el secreto a un mercado lucrativo y tradicionalmente
difícil de atacar.
¡Mucha Lucha! no esta siendo publicitado como lo
que los ejecutivos de las compañías de publicidad llaman
“programación étnica”. Si no más bien, tomando la lección dada por
los representantes de J.Lo y Ricky Martin, sus promotores están
atacando el mercado general, dejando de lado el viejo discurso de
“tienes que ver esto por que eres latino”. El mercadeo de
Mucha Lucha
incluye un website
(http://www2.warnerbros.com/lucha/home.html) donde los niños
pueden construir sus propios luchadores, y un
CD de Warner Music Latina con música progresiva, como el
tema de la serie por los Chicos de Barrio y "Cumbia Poder"
por el artista alternativo Celso Piña. Todo esto dirigido a los
niños, pero igual sirviendo de abrebocas para los adultos acerca de
alguna de la música más excitante que esta pasando en la escena
roquera latinoamericana. La estrategia (otra vez, piensen en Ricky
Martin) admite que si un programa la pega con la audiencia general,
este también captará latinos de las clases más altas, y ellos,
orgullosos del éxito generalizado de un programa basado en sus
raíces latinas, pueden convertirse en los más leales consumidores de
los anunciantes.
En
¡Mucha Lucha!
sólo figuran caracteres latinos y el programa es
bien específico en cuanto a su
etnicidad como muy pocos otros shows
(incluso en la WB), desde el show de Bill Cosby, pero al mismo
tiempo es universal (en la misma manera en que lo era Cosby). Y esto
es una lección en televisión latina, que las agencias publicitarias
que la mantienen, aún tienen que aprender. |