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Uff, Y se
Hizo la Luz...Verde
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En el Celarg en
diciembre del 2001
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Gustavo Morales

Dada la completa ineptitud de los
gerentes de las disqueras en países como Venezuela, no debe considerarse
menos que heroico, el hecho que alguna banda logre la proeza de poner a la
venta un disco. Esto es asombroso en varios aspectos. Uno de ellos es la
obra en si, el que logren distribución, promoción, etc. El otro es que
esos mismos gerentes que han convertido al país en un eunuco cultural, por
lo general ocupan sus cargos ad infinitum con la excusa perfecta:
en Venezuela no hay talento. No estoy muy seguro de lo que esta gente entienda por talento, pero de
toda la situación los únicos que parecen no tenerlo son ellos.
Y no
son los únicos. La Venezuela sin talento es un recurso crónico de la
gerencia de todo el país, siendo el ejemplo más evidente el de los bancos.
Sus juntas directivas han sido la mismas por
siglos, pero la culpa de que están quebrados es de Venezuela, del venezolano. Y lo peor es
que seguirán allí per secula seculorum mientras los talentos que niegan
para defender sus puestos nacen, crecen envejecen y mueren sin cumplir con
las promesas que pudieron haber llegado a ser. Ejemplos de esto los hay, desgraciadamente, a granel.
Durante los años 80's, sucedió un verdadero boom de bandas y músicos
que salieron adelante gracias que a algunas de las disqueras se les
ocurrió como podían hacer dinero de la música (¡vaya
genios!), solo por que el gobierno los obligo a través de la colonialista
ley del uno por uno. Solo para abandonar el esfuerzo al eliminarse la ley
y darse cuenta que podían hacer dinero sirviendo
solo de distribuidores de material extranjero sin sudarla mucho.
Al menos hasta que empezaron a aparecer entes como la
Fundación Festival
de Nuevas Bandas y movimientos y locales underground que servirían de
plataforma a los músicos. Sin embargo, las disqueras si tienen sus
planes de promoción a bandas nacionales, pero solo a las que les da
la gana. Actualmente en México esta de gira un aborto musical venezolano
llamado
Uff.
Uff es un grupo de laboratorio creado exclusivamente para el mercado
mexicano, donde aparentemente tienen un marcado gusto por las boy bands
donde nadie sabe tocar un instrumento. Pero mientras los "visionarios"
venezolanos le siguen la pista a Uff, en Venezuela bandas como Luz
Verde tienen que raspar la olla para grabar discos y dar conciertos.
No quiero pecar de pesimista, pero que los cinco manganzones infanto-homosexuales
de Uff sean la representación artística del país es algo que va más allá
de cualquier comprensión habiendo bandas de tanta calidad sónica como Luz
Verde.
Con una formación básica de dos guitarras, bajo y batería, Willbert
Álvarez, Carlos Mendoza, Pedro Misle y Eduardo Benatar, respectivamente,
Luz Verde suena al post-punk con el que experimentó brevemente después de
los 70's Hüsker Dü, y que más tarde se reagrupó como grunge
en los noventas, pero sin el existencialismo de ambos.
Al igual que el post-punk, la banda maduró su sonido desde su primera
grabación en 1988, hasta llevarlo a la identidad que le hace acariciar sus
instrumentos hoy en día, con las misma energía con que entonces los
acribillaban, lo cual es un paso que no todas las bandas dan y el que hace
la diferencia entre los que se quedan y los que desaparecen.
Y ganas de quedarse es lo que menos les hace falta. En los cinco años
desde su primera grabación, Luz Verde ha dado más de 200 conciertos lo
cual equivale a 1 cada 10 días por los últimos cinco años.
Cinema Cero, su primer disco, es una mezcla satisfactoriamente disímil de estilos. No por nada la banda
confiesa tener influencias de los Beatles, Led Zeppelin y Héctor Lavoe.
Sin embargo estas tres antitesis no menoscaban el trabajo original del
grupo que parece alimentarse más del blues duro de Hendrix que de cualquier
otra cosa.
Dejando a un lado, pero sin ignorar la influencia que el funk ha tenido
en las bandas latinas en los últimos años, los teclados y las guitarras
hacen un excelente acompañamiento a la voz de Willbert Álvarez , quien sin
duda a propósito se mantiene dentro su rango, con resultados que uno no
puede sino alagar, y que especialmente aterciopelada en la hipnotizante
Atómica
Melancólica y en el clásico instantáneo
Malena. Esta ultima
pieza, por cierto, aunque estoy seguro será editada para la radio, nos
enseña en sus 5 minutos y ocho segundos de riffs raffs, que la
búsqueda de Luz Verde es artística antes que comercial.
De los discos publicados en Venezuela en los últimos diez años, sin
ninguna duda Cinema 0, seria un excelente ejemplo del estado del rock n' roll en
el país. Pero mientras lo gorilas estén en la jaula, nos
tendremos que conformar con que los mexicanos sigan creyendo que en
Venezuela la música es hecha por esperpentos como Uff. Que vergüenza.
Como es que Buddy Holly, Ritchie Valens, Jim Morrison, Mercury, Hendrix,
etc, etc, etc, se mueren mientras los miembros del boy band
venezolano no les sale ni acne...si algún avión debía caerse es el de este cuasi grupo.
Para más información sobre Luz Verde visítalos en
www.luz-verde.com, donde
conseguirás más información sobre próximos conciertos, biografías y
muestras de su repertorio en formato MP3. Acerca de Uff ni revisamos a ver
si tenían un website, pero en cualquier caso estoy seguros que es
completamente irrelevante.
Dinos tu opinión escribiendo a
colaboradores@elnuevocojo.com
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