Año 1

19 de Abril del 2003

Nº 1

 

MÚSICA

Envíalo a un amigo

 
Editorial
Opinión
Narrativa
Perfiles
Ficción
Música
Literatura
Teatro
Cine
Historia
Artes
Columnas
Venezuela

Nueva York

 

 

 

 

 

 

 

 

Gramatica de Eskina


Las Disqueras Toman Uno en el Switche

Y los discos me los pones en la cuenta


La única paloma que se necesita para adquirir música hoy en día


Roberto Malpica Estados Unidos

Si hay algo que las casas disqueras odian y temen con la misma intensidad es la transición entre un medio y otro. En sus casi 100 años, la industria de la música ha pasado, no sin dar la pelea, de la partitura al fonógrafo al single, al LP al cassette, al CD. Pero con la popularización del formato digital por primera vez esta parece estar perdiendo la batalla.

Pero no va a ser así tan fácil. La industria, representada por la RIAA (Recording Industry Association of America), cuyos miembros controlan el 80 % del mercado música mundial a través de la firmas, Sony Music, BMG, Columbia Records et al, ha dedicado la mayor parte de los últimos cinco años en armar el caso en contra de cualquiera que distribuya música en cualquier formato, sin pagar los debidos royalties. Incluyendo emisoras de radio, websites y hasta simples usuarios.

En lo que va de batalla ya han cerrado, comprado o quebrado a cualquiera que han considerado una amenaza, entre ellos al primer programa en ayudar a distribuir masivamente música sin pago de royalties, el ahora legendario Napster.

Pero la industria del disco no tiene muchos adeptos y al final la batalla ganada puede ser sólo parte de una guerra perdida. Por lo que ha buscado el apoyo de otras victimas del mismo virus.

Mundialmente las pérdidas anuales atribuidas a la distribución ilegal a través de la Internet son monumentales: la industria del software pierde $13 billones; la del cine $2.5 billones y la de la música $4.1 billones.

Pero a que amante de la música puede importarle que ésta ya no haga trillones sino sólo billones de dólares.

En uno de los intentos por detener el uso de los programas de intercambio de MP3s, la RIAA lanzó una increíblemente ridícula campaña por MTV y VH1 donde diferentes artistas le pedían al público que no destruyeran la industria del disco con estas prácticas. Los voceros incluían, entre otros, al rapero Nelly, Mariah Carey y los miembros de Metallica. Mientras al mismo tiempo programas, como el llamado Cribs (Cunas) en MTV, presentaban las multimillonarias casas de los artistas guiadas por ellos mismos. La propaganda duró sólo un par de semanas hasta que alguien con más de dos neuronas, se dio cuenta que el mensaje era poco menos que un mal panfleto publicitario con más efectos negativos que otra cosa.

En una encuesta realizada online por El Nuevo Cojo Ilustrado, los participantes contestaron casi unánimemente que no puede importarles menos el destino de la industria del disco o que tal artista deje de hacer millones de dólares con su música.

Y el panorama del uso de programas Peer to Peer, puerto a puerto, solo ha empeorado desde que la RIAA les declaró la guerra.

La mayoría de las compañías que desarrollaron estos programas estaban inicialmente en los Estados Unidos. Pero al caer Napster, los que pudieron mudaron sus operaciones al extranjero. Coincidencialmente a países con poco, favorable o ningún ordenamiento legal en cuanto a derechos de autor se refiere. Este es el caso de Kazaa, el programa más popular para bajar música, que recientemente mudó operaciones a Holanda, Australia, Serbia y la isla de Vanuatu en el Pacífico sur.

La RIAA ha demandado a Kazaa en todas la instancias internacionales posibles, sólo para encontrarse con un precipicio de vacíos legales que tomará años resolver. La Unión Europea, por poner un ejemplo, ya ha establecido que compañías como Sharman Networks, propietaria de Kazaa, sólo son perseguibles por delitos relacionados con los derechos de autor cuando estas se beneficien económicamente de la actividad, dejando boquiabiertos a los legisladores estadounidenses que inmediatamente calificaron la normativa como "inadecuada".

Como si esto fuera poco, la ley tampoco está del lado de la industria del disco. En Europa, donde los derechos de autor sólo tienen una duración de 50 años, un gran porcentaje de la música que ahora se intercambia online incluyendo lo primeros años del Rock and Roll está pasando al dominio público. Esto quiere decir que, si dos europeos intercambian canciones de Little Richards o la película Blanca Nieves y los Siete Enanitos de Walt Disney, no están cometiendo ningún crimen.

Todo este material es en este momento propiedad del mundo de acuerdo a las leyes europeas y en los próximos años artistas como Elvis Presley, Los Beatles y los Rolling Stones estarán en las mismas condiciones.

Otro de los nuevos medios en la mira de la RIAA son las estaciones de radio online. Estas han sido atacadas haciendo uso del CARP (Copyright Arbitration Royalty Panel), hija bastarda de la RIAA, la cual busca exterminarlas ahogándolas con royalties que por los momentos son de 0.07¢ de dólar por canción.

Tradicionalmente, las estaciones AM/FM no pagan esta tarifa. Es práctica común que desembolsen un porcentaje de las ganancias a los compositores. Pero de acuerdo a Mark Cuban, dueño de los Mavericks de Dallas y ex-dueño de Broadcast.com esta práctica era contraproducente para la industria. Cuban formó parte del equipo redactor de la ley cuando aún estaba en el negocio, y todo ha salido como lo habían planeado. La idea era eliminar de una vez y para siempre el pago de un porcentaje de ganancias a favor del pago de un royalty por canción, lo cual en su caso lo beneficiaría al eliminar la competencia.

Cuban vendió su red de transmisión online Broadcast.com, a Yahoo! en Agosto de 1999, por $5.7 billones.

La distribución de MP3s es el desarrollo tecnológico más importante de la música desde la creación del walkman. A través de diferentes programas que se pueden conseguir en Internet, un usuario puede poner a disposición de cualquiera otro, usando el mismo protocolo, su colección de música almacenándola en un archivo compartido en la computadora.

La RIAA esta teniendo grandes dificultades para atacar a los usuarios finales, sin embargo aquellos que han almacenado música en servers de universidades o del trabajo han sido demandados y universidades como Harvard o Yale han recibido órdenes de tribunales para eliminar cualquier rastro de música de sus servidores.

Y la RIAA no se ha limitado a los tribunales en su lucha contra la piratería. El año pasado bajé una canción llamada Master of Puppets de Metallica, pero al terminar de bajarla la misma era un virus auto comandado que pareció borrar todos las imágenes y MP3s de la computadora. El virus según varias agencias noticiosas fue un experimento de la RIAA para atacar a los usuarios finales que tuvieran grandes cantidades de canciones en sus computadoras.

Por suerte el virus no borraba las canciones como pensé al principio. Sino que cambiaba sus atributos para que no fueran visibles al usuario. Al apagar y prender la computadora el virus volvía a ponerse en acción y la orden era borrar todo lo que tuviera el atributo de hidden. Menos mal que me di cuenta a tiempo, logrando salvarme del ataque terrorista de la RIAA.

Lo más seguro es que todo lo que está haciendo la industria del disco sea en vano, no porque alguien gane o pierda, sino porque los avances tecnológicos hagan obsoleto el uso de MP3s con otro formato.

Microsoft, por ejemplo, ya está trabajando en popularizar el formato .wma (windows media audio), el cual no sólo es más pequeño que un MP3, sino que además tiene huellas digitales que permiten hacerle seguimiento al uso del mismo.

La RIAA, por su parte, ha formulado otras opciones. La primera de ellas, el formato seguro de CDs. Este formato, que no permite su copiado a través del uso de una computadora, lamentablemente tampoco permite ser ejecutado en ciertos equipos electrónicos como reproductores para carros. Lo que ha hecho que los consumidores en Europa y los EE.UU. los devuelvan en masa, aunque en Latinoamérica y demás zonas del Tercer Mundo ha funcionado muy bien gracias a que el acceso a Internet aún es limitado.

Por los momentos el futuro parece estar en el Audio DVD. El cual es a primera vista un CD, pero incluye material promocional que sería difícil de reunir completo usando la computadora. Con material escrito, mejor diseño de carátula y con canciones grabadas en video de alta fidelidad, lo cual permite escucharlo normalmente como un CD o verlo en forma de video en un tocador de DVDs o en la computadora.

Si este formato prevalece la piratería habrá tenido un efecto positivo en el mercado con el mejoramiento de un producto que era en mí opinión un robo a mano armada. Un CD por lo usual tiene una o dos buenas canciones y el resto es basura. Este relleno o B-sides está puesto ahí a propósito sólo para llenar espacio y justificar la etiqueta de 20 dólares.

Cuando la radio apareció, la RIAA declaró que la industria moriría porque quién iba a pagar música cuando podía escucharla gratis. Más tarde, cuando apareció el cassette, volvió a repetir el mismo show que ahora está armando con el formato MP3.

Quizás si sólo se dieran tiempo, se darían cuanta de que como en otras oportunidades esta es una época de transición y no tardarán en aparecer las soluciones tecnológicas o de otro tipo que vuelva todo a la normalidad.

Definitivamente el negocio de la música no será el mismo otra vez, pero ¿quién va a evitar que los músicos toquen y graben para sus fans? ¿Quién va a detener a estos de escuchar lo que quieran, como lo quieran y cuando lo quieran?

Danos tu opinión escribiendo a colaboradores@elnuevocojo.com


Copyright 2003 © El Nuevo Cojo Ilustrado Media Llc. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reescrito o redistribuido sin el consentimiento del autor.

 

Big Brother: Vivito y Coleando

 

Cosas Gratis y Otras Melodías

 

El Caso Galíndez

 

Cuidado Con lo Que Deseas

 


  Visita la Sección de Poesía

La Musica de El Nuevo Cojo

     
 

© 2003 El Nuevo Cojo Ilustrado Media, Llc.