Vallegrande, Bolivia,
10 de octubre de 1967: Según las declaraciones
de los agentes de la CIA involucrados en la persecución del Che Guevara,
las órdenes de ejecutarlo fueron dadas por Rene Barrientos desde La Paz.
Según ellos el gobierno de Eisenhower lo quería vivo "a toda costa". El
teniente Coronel Andrés Selich, el primero en recibir la orden, la pasó
de inmediato a sus superiores al no estar de acuerdo con ella.
Selich pensaba que era mejor " mantener a Guevara vivo" porque sería más
ventajoso poder presentarlo en su estado, rendido, herido y enfermo,
ante la opinión pública. Además creía que podían exigir recompensa de
Cuba para pagar los costos de su captura y para compensar los familiares
de los soldados muertos por la guerrilla.