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Si es verdad que el hombre es descendiente de las bestias, estoy en
lo cierto y no hay más que ver cualquier estudio sobre gorilas y
chimpancés para comprobarlo. Y si no somos parientes de los simios y
somos todo hijos de Dios, al menos el cristiano, también debo estar
en lo cierto, porque no había pasado mucho desde la creación del
hombre cuando este inventó la primera arma corta: la quijada de
burro.
Pero sea como sea que el hombre antiguo haya combatido o a que o
a quienes, lo cierto es que estos detalles se han perdido en el
tiempo.
Para los efectos de esta introducción usaremos el controvertido
sistema de las tres edades ideado por el arqueólogo danés Christian
Jurgensen Thomson en 1806. Hacemos esta aclaratoria a los fines de
confesar el enfoque global que tendrá esta columna. La división de
la historia en edad de piedra, bronce e hierro no aplica a las
Américas ni a muchas otras regiones del mundo, como los polos o el
continente africano, donde muchas culturas permanecieron en la edad
de piedra hasta bien entrado el siglo XX.
Antes del año 10,000 antes de cristo, todos los seres humanos se
encontraban en la edad de piedra. Los antepasados del hombre
moderno, desarrollaron sus primeras armas cuando su dieta empezó a
incluir la carne. Artefactos de esta época han sido encontrados,
punta de lanzas, flechas, hachas, y otros por el estilo que no
podían tener otro uso que el de matar a otro ser vivo y aprovecharse
de el o su propiedad.
En esa época no había mucha gente en el planeta, pero no por eso
la variedad era menor a la que tenemos hoy en día. Durante este
periodo, expertos coinciden en que el clima debió ser bastante
favorable, ocasionando la multiplicación y desarrollo de los
primeros seres humanos. Aunque pugnas por territorio o tierras
fértiles pueden haber sido comunes, durante este tiempo los primeros
humanos vivieron en relativa paz dentro de sus cuevas o albergues
primitivos.
Pero alrededor del año 10.000 AC todo esto cambio con la llegada
de la edad del hielo.
La principal consecuencia del cambio del clima en el planeta fue
el establecimiento del hombre como dueño del mismo. Sobrevivir ya no
era tan fácil y miles, sino millones de especies que no fueron
capaces de asimilar y adaptarse al cambio desaparecieron. El hombre,
cuyo intelecto había ido poco a poco dejando atrás la fuerza bruta
como medio de supervivencia encontró en la organización social su
mejor arma en contra de una naturaleza hostil.
Es aquí donde las cosas empiezan a complicarse. Comunidades
primitivas empiezan a formarse, desarrollarse y crecer, al
principio, en donde el clima era favorable, y más tarde en las
cercanías de zonas fértiles para la caza y la pesca. Se desarrolla
la agricultura y la ganadería debido a las necesidades alimentarias
de la población y aparecen y se organizan las primeras formas de
gobierno como consecuencia de la necesidad de organizativa.
Aldeas pronto se convierten en ciudades, y las ciudades en
imperios. Decenas de humanos se convierten en miles de bocas que
alimentar y cuando los recursos empiezan a escasear, hace aparición
en la historia el concepto de conquista.
Con la conquista aparecen y desaparecen culturas muchas veces por
completo. En esta época esta muy bien documentada la migración a
humana desde África hacia la India, hacia Asia, hacia Europa y entre
todos estos territorios entre si. Millones de seres humanos buscando
una mejor forma de vida y dejando a su paso las huella de su
existencia en la forma de herramientas, viviendas y templos.
En esta época, la mejor arma que podía poseerse era una gran
población. Las batallas eran peleadas por cientos de miles de
hombres que con armas rudimentarias, encontraban ventaja solo en la
cantidad de soldados con que contaran. La ventaja numérica
usualmente definía al triunfador.
Pero esto no sería por mucho. El hombre además de la piedra, no
había conseguido mucho de utilidad en el suelo que pisaba. había
tratado, como no, pero la mayoría de los materiales que hallaba eran
o muy débiles o poco comunes. Alrededor del año 3000 antes de
cristo, sin embargo, el desarrollo de la metalurgia dio paso a
nuevos materiales. Y de la mezcla de dos de los más abundantes y
quebradizos de ellos, el cobre y el estaño nació una nueva era para
la humanidad: la edad del bronce.
Ya en esta etapa el hombre era el individuo inteligente que
conocemos hoy en día y las adversidades de la geografía empezaron a
ser combatidas artificialmente. Sistemas de irrigación, la
ingeniería y la química pronto fueron disciplinas indispensables en
el desarrollo y establecimiento de los imperios. Grandes
civilizaciones aparecieron, entre ellas la egipcia. Más al este,
crecerían los sumerios, a quienes además de atribuírseles el
descubrimiento del bronce, inventaron la escritura.
La historia de los humanos empezó a ser registrada de forma
coherente por primera vez, y la guerra, como gran unificadora social
y geográfica fue el objeto de gran parte de esta historia. Los
pueblos eran simplemente, o grandes guerreros, o no eran.
En la edad del bronce la defensa y conquista de territorios dio
un gran salto hacia adelante. Y territorios antes ignorados fueron
explorados y reclamados por sus reservas de materia prima. Los
conflictos pasaron de ser ganados por la resistencia de una
multitud, a ser decididos por el avance tecnológico, riqueza y
estrategia de los primeros comandantes de batallas. El ejercito,
como lo conocemos hoy en día, había nacido.
Durante la edad de bronce prosperó la cultura humana y su uso se
propagó hasta las tierras mas remotas. Europa poco a poco fue
poblada con la creación de los principales asentamientos en la
actual Alemania, Italia y Grecia. Al final de la edad del bronce el
mundo conocido entró en un periodo de recesión dónde muchas culturas
desaparecieron o se mezclaron entre ellas. Grandes migraciones
hicieron florecer los asentamientos en Grecia y el cercano oriente y
entre el año 1000 y 500 antes de Cristo estas migraciones habían
expandido el conocimiento de un nuevo material que jugaría un papel
importantísimo para siempre: El hierro.
A finales de la edad del bronce nadie sabía de que estaban hechos
estos utensilios que eran más resistentes que los hechos de bronce,
y que compraban u obtenían como botín de guerra tras batallar a los
hititas. Los hititas habían creado un proceso para hacer del hierro
un metal útil, pero lo mantuvieron en secreto por varios siglos
hasta que su cultura desapareció alrededor de 1200 antes de cristo.
La edad del hierro había comenzado, y en sentido muy general
podríamos decir que aun estamos en ella.
Europa y el medio oriente tomaron forma, y el proceso de
desarrollo culminó con el establecimiento del imperio romano, que
dominó al mundo conocido hasta su desaparición en la temprana edad
media.
Durante esta época los seres humanos aprendieron a depender cada
vez menos de los caprichos de la naturaleza, y aprendieron a
utilizarla para su beneficio. El comercio floreció y las distancias
se acortaron, las rutas comerciales llegaron hasta los más alejados
rincones del planeta, y fue en la última frontera del oriente donde
un invento cambiaría el panorama y el balance de poder en el mundo
para siempre. En algún momento alrededor del año 1000 después de
cristo, los historiadores coinciden que en la actual china se llevó
a cabo la primera mezcla de nitrato de potasio, azufre y carbón que
más tarde se extendería por el mundo con el nombre de pólvora.
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