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—Está bien, creo que después de Le Monde de Montreal, El Cojo es el
mejor periódico latinoamericano de esta parte de Latinoamérica;
porque si nos apegamos al término, los francófonos de Canadá, los
nuyoricans y los chicanos, también son latinoamericanos. A los
norteamericanos ya los entiendo como extranjeros.
—¿Por qué aceptas que Carolina Taboada y Simón Bravo, que son
escuálidos, sean los editores de la publicación, digo, siendo tú
chavista?
—Bueno, a Carolina la acepto porque hace un trabajo excepcional.
Ella escribe y edita muy bien desde Caracas, además, es una mujer
bella. A ti te acepto porque eres negro, y yo creo que a todas las
minorías hay que darles una oportunidad.
—Si me vuelves a dar una respuesta así te doy tu coñazo. ¿Si eres tan socialista, por qué no te vas a Cuba o a Corea del
Norte con todo tu dinero y se lo regalas a quienes se están comiendo
un cable, ah?
—Es que si me pongo a regalar el dinero no me alcanza para pagar
el alquiler y los servicios de este cuchitril en donde vivo.
—En la página de El Gusano de Luz te escribieron una pequeña
reseña de seis partes en la que te ensalzan con las palabras,
afectado, pretencioso, pedante, leguleyo y cobarde, ¿crees que se
picaron?
—Sí. Y no sé por qué se pusieron tan bravos, vale, yo lo único
que hice fue mentarles la madre en una editorial más bien corta.
Estos sinsabores no se justifican en medio de la paz y armonía que
se vive ahora en Venezuela.
—¿Es decir que la aguja del arrechómetro de ellos llegó mucho más
alto que la del tuyo cuando leíste que se referían al Cojo como una
publicación cubana con sede en los Estados Unidos?
—Es verdad que yo me disgusté un poquito, porque el 70% de la
población flotante del Cojo es de antichavistas o de hispanos y
gringos que ignoran casi todo lo que ocurre en Venezuela. De hecho
las vedettes como Ángela Kerbel y Otrova Gomas favorecen a la
oposición y no escriben sobre política, sino sobre buen arte y buen
humor.
—¿Por qué no has escrito algo como Rayuela, de Cortazar?
—Mira , para serte sincero, no he tenido tiempo. Cuando llego a
la casa después de trabajar lo que me da ganas es de comerme senda
arepa, arroparme y acostarme a dormir. Además, Cortazar era un
fidelista-comunista enfermizo, no hace falta sino leer su "Policrítica
en la hora de los chacales".
—¿Por qué publicaste la entrevista de las jevas que hicieron La
revolución no será televisada, no te diste cuenta que en el futuro
iba a salir un video que desenmascara el filme por mentiroso, falso
y ruin, ah?
—Yo tenía una bola de cristal, pero me la operaron.
—¿Crees que somos unos chicos inmaduros tratando de llamar la
atención?
—Sí. Si no quisiéramos llamar la atención el periódico se
llamaría www.nonoslean.com
—¿Miente Ricardo Mitre cuando dice que él sí respondió el e-mail
que le mandamos?
—Eso respóndemelo tú que fuiste quien se lo mandó y me metiste
casquillo.
—Yo no tengo nada que responder porque soy el entrevistador, no
el entrevistado.
—Entonces dame la grabadora y yo te pregunto.
—Toma tu vaina.
Entrevista de Gustavo Morales a Simón Bravo. El aclamado autor de
la columna Gramátika de Eskina habla de mecánica, se acusa de
garrapaticida, y dice que Michael Moore es gordo.
—¿Qué te parece El Nuevo Cojo Ilustrado?
—De lo peor, escribo aquí porque no puedo escribir en ninguna
otra parte.
—¿Cuáles son tus influencias?
—No tengo influencias, casi no leo.
—Tú fuiste el que escribió la parte de la verruga de Malena
Roncayolo, pero al que le echaron el carro de estiércol fue a mí. ¿Por
qué?
—Bueno, en las fotos parece verdaderamente una verruga como la de
Chávez, y ése es un dato totalmente ajeno al argumento, una falacia,
tanto como la frase una publicación cubana es una falacia cuando lo
que se trata de reprobar es la veracidad de una película, así que
decidí generar una gran calentera con el símil de la garrapata.
Respecto a lo del carro que te echaron, espero que la próxima vez se
les rompa el cardán para que no te lo echen, acere, vaya.
—¿Tienes un fetiche con las garrapatas? ¿Puede eso ser
considerado zoofilia?
—Nada más alejado de la verdad. A mí se me puede considerar un
garrapaticida. A todas las garrapatas que he visto en mi vida las he
matado con las uñas, sin excepción.
—¿Por qué detestas a Fidel pero todavía escuchas a Silvio?
—Porque soy un capitalista salvaje y el capitalismo lo recicla
todo, hasta la música de Silvio, que también es un producto. Mi
consigna es “Panties o muerte, hasta la Victoria’s Secrets”.
—¿Por qué no te vas a Venezuela a luchar para sacar adelante al
país?
—Yo le comenté a mi jefe una vez, pero él me dijo que si me iba
no me pagaban, así que decidí quedarme, cosas mías.
—¿Por qué si aquí en los Estados Unidos el whiskey cuesta casi lo
mismo, tú sigues bebiendo ron?
—El chicharrón lo habías apagado tú, yo no sé que se hizo.
—Esa no era la pregunta, Juan Bolsa.
—Yo sé. (risas)
—En serio, ¿te respondió Ricardo Mitre el e-mail?
—No, yo reviso mis e-mails compulsivamente, nunca recibí nada.
Queda a discreción de los lectores creerle a él o a mí. También cabe
la posibilidad de que se haya perdido en el espacio virtual, eso a
veces pasa.
—¿Ya viste La revolución no será televisada?
—No, pero ya veo que es tan controversial como Bowling for
Columbine. El gordo Michael Moore cortó, pegó y mezcló un montón de
hechos y para probar una opinión, su punto de vista, pero también
parafraseó y ocultó otras cosas. Ese documental no es un estudio
sociológico formal. Creo que Roger & Me, la primera película de
Moore, se aproxima a la realidad mucho mejor. En Bowling for
Columbine el pana lo que quiere es escandalizar y llamar la atención
hacia la izquierda en relación con el culto desaforado a las armas,
y lo logra y le dan el Oscar y...
—La pregunta era sobre La revolución no será televisada.
—Yo intuyo que LRNT también es así, que escandaliza a los que la
ven con la perspectiva chavista de las irlandesas en el golpe de
estado. Eventualmente la veré y también veré el video del Gusano a
ver qué me parece. Porque las perspectivas de la realidad son
infinitas, y uno no tiene sino que resignarse a procesar lo que
puede mientras puede. La verdad, escúchalo bien, es un acuerdo entre
dos partes que...
—Ya, ¿por qué mejor no te callas?
—¿Y tú?, que te la pasas celebrando la emancipación de todo el
mundo, pero todavía estás en el closet, marico.
—¡Marico tú!
(¡Puff! ¡Pow! ¡Bang! ¡Plás! ¡Tom! ¡Tam! ¡Puff! ¡Pow!)
(La pelea termina; el entrevistador y el entrevistado se despiden.)
—¡Vete, vete!
—¡Vete tú!
—¡Vete!
—¡Vete tú!
—¡Vete!
—¡Vete!
—¡Vete, vete! |