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Empezó su aprendizaje como ayudante del ya famoso pintor Antonio
Herrera Toro en las decoraciones de la Catedral de Caracas. Años más
tarde participó conjuntamente a notables artistas de la época como
Herrera Toro y Arturo Michelena entre otros, en la exposición
conmemorativa del Centenario del Nacimiento de Bolívar, en 1883, en
la cual fue el gran triunfador con su cuadro "La Muerte de Girardot
en Bárbula".
Por ello, se hizo acreedor de una medalla de plata y de una
beca concedida por Guzmán Blanco para ir a estudiar a Europa. Cabe
destacar que a partir de esta exposición empezó a vislumbrarse en
Venezuela el arte moderno y los nuevos artistas comenzaron a
proyectar la influencia del realismo académico, en boga en la
Europa del siglo diecinueve.
Cristóbal Rojas se fue a París y allí entró al taller de Jean
Paul Laurens, en la Academia Julian, al lado de Arturo Michelena,
con quien comparte esos duros años de aprendizaje. Su tenacidad y
trabajo arduo lo llevaron a perseguir la oportunidad de exhibir
sus pinturas en el Salón Oficial de París, la exposición más
famosa del mundo para ese entonces, en la cual se daban cita
anualmente 2.500 artistas de diferentes países. Rojas logró no
solamente ser aceptado, sino recibir una Mención de Honor por su
cuadro "La Miseria" (1886), lo cual llenó al artista de una
profunda satisfacción y alegría.
Al pintar tomaba modelos de la vida real, gente pobre y
trabajadora con la cual convivía en el Barrio Latino de París y a
quienes convirtió en su tema pictórico favorito, haciendo del
barrio el escenario de sus temas. Este tipo de pintura tan de moda
en el Salón, se identificó como Realismo Social porque describía
la condición humana de los seres menos afortunados.
Los colores que utilizaba eran obscuros: ocres, tierras,
marrones, y manipulaba el claroscuro para obligar al espectador a
sumirse en el dolor y patetismo de una obra cargada con las
preocupaciones y desilusiones de la clase humilde.
Rojas tuvo una vida trágica en medio de múltiples enfermedades.
Su temática patética y pesimista representa el sufrimiento como
forma de vida. En su pintura "El Purgatorio" la última pintada por
el artista y la cual se encuentra en la iglesia de La Pastora en
Caracas, se ven los seres condenados por el dolor y la
desesperación.
Pareciera ser el sitio de su propio sufrimiento y se puede ver
su autorretrato entre esa muchedumbre condenada, gritando su pena
y miseria. Son escenas patéticas que conmueven. El pintor busca y
logra un clima psicológico que invade la fibra del espectador
sacudiéndolo ante el dolor y el sufrimiento para luego sumirlo en
una intimidad sobrecogedora.
Uno de sus cuadros más famosos "La
Primera y Última Comunión" , ejecutada en 1888, muestra su más
alto grado de pesimismo y desesperanza. Mas adelante, el patetismo
cede ante una obra que presenta colores más claros; y es cuando
ejecuta "El Bautizo", obra calificada como la más importante de la
vida de Cristóbal Rojas.
Al mismo tiempo, consciente de que la narración en la pintura
debe ceder paso a nuevas corrientes, al final de sus días se hizo
presente un cambio, una evolución, y este último período muestra
al artista que investiga las nuevas corrientes pictóricas del
momento. A través de sus naturalezas muertas, de sus paisajes
parisinos y estudios como "Muchacha Vistiéndose" y "La Lectora",
Cristóbal Rojas empieza a tratar sus cuadros con un toque de
impresionismo del cual recibió una influencia sutil, para
convertirse así en un pionero de la conciencia moderna del Arte.
La vida de Cristóbal Rojas fue muy corta. Pintó 10 lienzos y
murió a los 32 anos, mostrando al final de su existencia un tono
más suave, más amable en el lienzo y una actitud más positiva
frente a la vida. Hoy la Escuela de Artes Plásticas de Caracas
lleva su nombre con orgullo y sus restos reposan en el
Panteón
Nacional desde el 27 de diciembre de 1958.
Otras Obras:
Autorretrato con Sombrero rojo, (1887)
Boceto
para una lectora (1890)
Dante y Beatriz a orillas del Leteo (1889)
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Galería de Cristóbal Rojas
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